martes, 17 de febrero de 2015

Simplifica tu vida, es un momento tan bueno como cualquier otro!!


A veces tengo impulsos de simplificar las cosas: el armario, mis apuntes, la colección de maquillaje, los cacharros de la cocina, las cosas que tengo en las estanterías, los compartimentos que tengo debajo de la cama, etc. Me suele pasar sobre todo en Navidad, parece que me tomo muy en serio lo de año nuevo, vida nueva. Desde hace unos años, en mi casa a partir del día 1 de Enero, por la tarde cuando no hay nada que hacer, nos ponemos a llenar bolsas de cosas. Para la basura, para donar, para regalar, para reciclar. No es una tarea fácil, y suele venir acompañada de unas cuantas discusiones, por cosas que alguien quiere tirar y alguien quiere conservar. Al final, te quedas con una casa mucho más despejada, y te quitas un gran peso de encima.

Hace unos días vi esta iniciativa en Facebook, y he pensado compartirla con vosotras, para ver si alguien se anima a simplificar un poco su vida, y quitarse un peso de encima.





Tampoco es que yo sea la más indicada para hablar de esto... Todos tenemos nuestros puntos débiles en lo que a almacenar se refiere. Para mi, nada se puede comparar a la sensación que siento cuando entro en mi casa y veo las estanterías abarrotadas de libros. Hace años me tuve que limitar a las ediciones de bolsillo, porque ya no hay casi sitio, cada vez menos. O por ejemplo, lo mucho que me gusta abrir las puertas del armario y verlo lleno de prendas de todos los colores. Son dos de las cosas a las que me cuesta mucho renunciar. No se trata de torturarnos a nosotros mismos por tener cosas, sino de deshacernos de lo que realmente no utilizamos. Si ha estado más de 3 años (3 años! estoy siendo más que generosa) y ni le habéis limpiado el polvo, es hora de eliminar ese objeto como tal de vuestros hogares y de vuestras vidas. 

Otra cosa que he visto en Facebook últimamente y que me ha llamado la atención, ha sido la historia de una chica de 23 años de Estados Unidos, que lleva dos años sin generar basura o eso dice...
Podéis encontrar el artículo aquí si tenéis más curiosidad sobre el tema. Para ser sincera, no es que haya aprendido nada nuevo leyéndolo, pero me sorprende cómo ella lleva a la práctica todo lo que dicen en la tele y lo que nos decimos a nosotros mismos, la "teoría de ser ecológicos". Está claro que nosotras ni nos vamos a poner a fabricar nuestros productos de belleza, ni nos vamos a pasar al 100% ropa de segunda mano, aunque supongo que en un país como Estados Unidos esto es mucho más fácil. Es como que tienen una cultura extendida respecto a eso. O igual es una impresión mía. 




Está claro que nosotras no vamos a llegar a ese nivel nunca, yo por lo menos no aspiro a ello. no me veo yendo a la fábrica de Nivea con mi lata de toda la vida, para que me la rellenen de nuevo. Seguro que ante tal propuesta, se les pondrían los ojos como platos!! ¿Os imagináis? Y como eso, otros muchas cosas. Francamente, en la sociedad en la que vivimos, nadie tiene ni tiempo ni medios para hacer todas las cosas que podríamos hacer para no generar residuos. Conozco a gente que fabrica su propio compost para el jardín con desechos orgánicos de su cocina, y a gente que fabrica su propio jabón. Gente que restaura muebles, gente que elabora juguetes para sus hijos y sobrinos. Pero no conozco a nadie que lo haga todo. Ese alguien no tendría vida, no podría ir a trabajar, sólo se limitaría a no generar residuos! Supongo que entendéis por dónde voy. 

Quizá el objetivo también esté en elegir algo que esté al alcance de nuestra mano y llevarlo a la práctica. Yo desde hace muchos años, reutilizo los tarros de Nutella. No puedo ir a la fábrica a que me los rellenen, pero si puedo elaborar mis propias recetas y meterlas dentro, o utilizarlos para guardar lápices, joyas, o lo que se me ocurra. Me gustan mucho para la cocina, porque son aptos para productos alimentarios (traían la Nutella dentro, que más prueba hace falta). 

En internet podéis encontrar mil ideas. A mi me ha encantado esta de Sonia Alcaraz, del blog Somia en Colors, que podéis encontrar AQUÍ


Llevo tiempo intentando reducir mi consumo de papel de plata, film transparente y bolsitas de zip. Utilizo tuppers para los sándwiches y bocadillos, incluso tengo algunos para galletas, patatas fritas, etc, cuando me las llevo a la universidad. Intento comprar productos que no estén envueltos en exceso, y más si los voy a consumir dentro de casa, como galletas o magdalenas que vienen envueltas individualmente. Me decanto por un envase grande de lavavajillas en lugar de 8 pequeños. Siempre guardo los tapones, y los llevo a los puntos de recogida. Son pequeñas medidas, que a la larga hacen un pequeño bien. 

Sobre esto, decir que para llevar  por ahí, no tendréis más remedio que usar envases de plástico, pero si es para tenerlos en casa, recomiendo los de cristal totalmente. Sobre todo si vais a verter cosas calientes dentro. No es nada recomendable verter comida caliente en tuppers de plástico, ni meterlos en el microondas. 


En realidad no se muy bien como transmitiros lo que siento sobre este tema. Es nuestro deber saber cuándo hemos llegado al límite de nuestra capacidad de almacenamiento, e intentar que esto nunca llegue a ocurrir. Dicho esto, sabemos que hay que reciclar, y tenemos dos modos de hacerlo: el tradicional, que consiste en tirar las cosas a los contenedores de colores, y el de los DIY, reutilizando las cosas, dándoles una nueva vida. Y luego están el autocontrol y el tener un poco de cabeza a la hora de comprar.

Así que con lo de una bolsa al día, no me refiero a que nos pongamos a tirar cosas a diestro y siniestro. ¡40 bolsas en 40 días en un objetivo enorme. Es como para una casa de 4 o 6 personas, con jardín y perro!  La intención es hacer un poco de todo: donar las cosas que no vayamos a utilizar más, dar una segunda oportunidad a los objetos que puedan tenerla, y deshacernos responsablemente de lo que ya no nos haga falta. Yo tengo unas ganas enormes de meterles mano a mis apuntes de la universidad, que ocupan una cantidad de espacio que preferiría destinar a otras cosas. 

¿Qué opináis al respecto? ¿Os váis a animar a tirar alguna cosilla que otra? ¿Os gustan los DIY? ¿Tenéis vuestro propio método para no generar tanta basura? Comentarios abajo!! Me encantará leer todo lo que tengáis que decir respecto a este tema :)  

2 comentarios:

  1. Coincido contigo en que guardamos demasiaaaaaadaaaas cosas absurdamente.
    Pero no me veo deshaciéndome de 40 bolsas ni en un año entero jajajaj
    Me conformo con dar pequeños pasitos: separar la basura del cartón, envases y vidrio, recoger tapones, donar la ropa que no me pongo y la que se le queda pequeña a mi hijo...
    Poco a poco

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  2. Hola guapaaaa!!!
    La verdad esq yo soy muuy de almacenar cosas "por si acaso" xD siempre tengo a alguien detrás controlando qué me guardo y qué no porque al final solo termino acumulando trastos jajaja hasta que un día, (me pasa de vez en cuando) me harto de ver el cuarto abarrotado y empiezo a tirar cosas que me guardé en su momento y que luego no volví ni a mirar xD asiq me viene genial haber leído tu post. Tambie´nt engo que decir que me encantan los DIY tengo varios joyeros y cajitas decoradas hechas con cajas de barritas Muesli xD y cosas así ajajaja y oye, me hacen un apaño y encima quedan muy cuquis^^
    Mil besitos xikii

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